La gente asume que escalar los canales sociales pagados es un problema de dinero. No lo es. En IM8 publicábamos miles de anuncios al mes, y la limitación nunca fue el gasto, sino la creatividad. Siempre podíamos aumentar el presupuesto. Lo que no siempre podíamos era añadir suficiente trabajo fresco y de alta calidad para implementarlo de manera rentable.

Una vez que entiendes eso, te reorganizas en torno a ello. Lo creativo deja de ser una función de servicio que apoya a las campañas y se convierte en la línea de producción de la que se alimenta todo el motor de crecimiento. CO8 fue la herramienta que construimos porque nada más podía mantener el ritmo, y solucionar esa limitación se convirtió en una de las razones principales por las que escalamos de la manera en que lo hicimos.

Si tu cuenta se ha estancado y tu primer instinto es tocar el presupuesto o las pujas: fíjate primero en tu tasa de entrega creativa. Ese número suele ser el límite.