Una instrucción es un brief
La calidad del creativo generado depende de la claridad de tu intención. "Haz un anuncio para mi producto" produce resultados genéricos porque no contiene estrategia. Una buena instrucción contiene la misma información que un buen brief: para quién es, el mensaje único, la sensación deseada y la prueba.
La anatomía de una instrucción sólida
- Audiencia: quién específicamente y qué les importa.
- Ángulo: el argumento único que este anuncio plantea.
- Gancho: la primera idea que capta la atención.
- Prueba: el hecho duro que genera credibilidad.
- Tono y marca: la voz y el mundo visual en el que debe vivir.
No necesitas un lenguaje florido, necesitas decisiones. Cada uno de esos campos es una decisión que reduce el resultado hacia algo comprobable.
Lo específico vence a lo ingenioso
Las instrucciones vagas producen anuncios vagos. "Audaz, enérgico" es más débil que "energía de gimnasio, alto contraste, una gran afirmación, producto al frente y al centro." Las referencias y restricciones concretas le dan al motor algo contra lo que empujar, y las restricciones son lo que agudiza la creatividad.
Instruye para variedad, luego selecciona
No intentes escribir la instrucción perfecta. Escribe un abanico de instrucciones con diferentes ángulos y deja que el volumen haga su trabajo, luego selecciona sin piedad. La instrucción ganadora se descubre igual que el anuncio ganador: probando varias y leyendo los resultados.
Conclusiones clave
- Trata la instrucción como un brief: audiencia, ángulo, gancho, prueba, tono.
- Decisiones, no adjetivos, impulsan la calidad.
- Sé específico: las restricciones agudizan el resultado.
- Genera a través de muchos ángulos, luego selecciona lo más fuerte.